¿Es lo mismo un "gerente" y un "líder"?

En muchas organizaciones los gerentes no tienen el poder y es porque no ejercen un liderazgo efectivo hacia los miembros del equipo. Liderazgo y dirección deben ir de forma paralela. No son lo mismo, pero necesariamente están unidos y se complementan estratégicamente.

Es conocido que el trabajo principal del gerente es el de planificar, organizar y coordinar, mientras que el trabajo del líder es el de inspirar y motivar. Es posible señalar una larga lista de diferencias entre ambos, como por ejemplo:

El gerente simplemente administra, el líder motiva y compromete voluntades; el gerente se enfoca en el sistema y la estructura, el líder se centra en las personas y su desarrollo; el gerente confía en el control, el líder inspira confianza; el gerente tiene una corta visión de las cosas, el líder tiene una perspectiva de largo alcance.

También podemos identificar que el gerente pregunta cómo y cuándo, el líder pregunta qué y porqué; el gerente tiene su visión siempre sobre lo esencial, la visión del líder está sobre el horizonte; el gerente imita o sigue un libreto pre-establecido, el líder es original y creativo para enfrentar situaciones; el gerente acepta el status quo, el líder lo cuestiona y lo desafía; el gerente es el soldado clásico bueno, el líder es el general, auténtico en sí mismo; el gerente hace las cosas bien, el líder hace bien las cosas buscando generar valor adicional.

En la era industrial, el trabajo de un capataz de una fábrica era seguir órdenes, organizar el trabajo, asignar correctamente a las personas las tareas necesarias, y asegurar que el trabajo se hiciera como había sido solicitado. El foco estaba en la eficacia.

Actualmente, donde la asignación de valor viene cada vez más de la gestión del conocimiento de las personas, y donde los trabajadores son lo más importante, la dirección y el liderazgo no se realizan independientemente sino que se complementan y retroalimentan estratégicamente. La gente contempla a sus gerentes, no solamente para asignarles tareas, sino para definir para ellos los objetivos. Los gerentes deben organizar a los trabajadores, no solamente para maximizar la eficacia, sino también para nutrir habilidades, desarrollar el talento e inspirar resultados.

En la era actual, con el explosivo incremento del conocimiento de los trabajadores, el papel del líder no sólo es dirigir a las personas sino aprovechar el conjunto de fuerzas específicas y el conocimiento de cada uno de ellos en beneficio de la empresa y de ellos mismos.